martes 19 de febrero de 2008

Declaración del POR ante la independencia de Kosova



¡Salud a la libertad de Kosova independiente!

La independencia de Kosova era necesaria. Se ha consumado varios años después de 1989, cuando fue suprimida la autonomía de la región por Milosevic. Y después de 1999 cuando abrió una guerra de limpieza étnica. Desde que Serbia perdió la última guerra de los Balcanes que emprendió estaba ya cantado que los albano kosovares no querrían estar ya nunca más bajo la bota serbia.

Antes quizás había otra perspectiva del tipo República democrática de los Balcanes. Pero fue reventada por el pan nacionalismo reaccionario, militarista y de guerra étnica, de la Gran Serbia de Milosevic, sostenida por Rusia. O de quienes como Alemania y la OTAN, favorecieron la desmembración de la República Yugoslava, en Eslovenia y Croacia. La balcanización es obra de las potencias europeas para enfrentar a los pueblos balcánicos.

Ahora se consuma pues la parte legal y oficial de esa independencia: Pero el POR ya saludó la independencia de hecho del 99 y lo volvemos a hacer ahora.

¡Larga vida a Kosova libre e independiente!

La gente del POR, junto con otra gente solidaria, pusimos nuestro granito de arena para ayudar a la población kosovar en la lucha por su independencia. Lo hicimos organizando la solidaridad con la gente de los Balcanes que se oponían a las guerras genocidas de Milosevic y lo hicimos políticamente cuando nos movilizamos exigiendo “Ni OTAN. Ni Milosevic. Libertad para Kosova”. Y también participando en la organización de la colaboración entre los sindicatos de la región, serbios, bosnios, kosovares, croatas, etc.

La independencia de este pequeño estado es un paso más en la larga lucha de los pequeños pueblos por su derecho a existir. La libertad de Kosova es un factor de progreso democrático en los Balcanes, y en la Europa burguesa de las grandes multinacionales. Como antes lo fue Montenegro. Y como serán los nacimientos de otros nuevos estados en Europa, como expresión democrática del deseo de sus pueblos.

España, como Rusia, ha reaccionado a la defensiva. Tienen miedo a la libertad de los pueblos. Temen que esos precedentes influencien la libertad de otros pueblos de sus actuales estados. En el Estado español posiblemente la independencia del País Vasco o Catalunya trastocaría todo el actual orden y debilitaría a todas las burguesías. Empezando, claro está, por el poder dominante de la burguesía española. Por ello, lejos de adoptar la posición “pragmática” del resto de estados poderosos, han adoptado una inútil y obcecada posición retrógrada de negar la evidencia. Y la evidencia es que el 90% de la población de Kosova ha querido la independencia. Y es una opción política para organizar un estado, a no ser que se practique hasta el final lo que quería hacer Milosevic: una limpieza étnica total y definitiva. Pero, como ello no es posible, y no lo será, la única posibilidad es un Kosova independiente y sin cuartearla.

A partir de ahí es posible organizar ese estado lo más democrático posible. Empezando por el reconocimiento de todas las minorías: serbia, goraní, romaní. O lazos más estrechos con Albania. La libertad de un pueblo no es contra otro. No es contra Serbia ni contra los serbios. Se trata de organizar la economía en función de las necesidades de los trabajadores y del pueblo. Hoy en día no es un problema los pequeños estados, cuando hay grandes marcos de cooperación económica y cuando las mismas multinacionales organizan el mercado mundial. Al revés, se trata de tener un instrumento con el que defender mejor los derechos de los ciudadanos. Por todo ello un Kosova independiente está en muchas mejores condiciones para el progreso de sus ciudadanos, incluidos los serbios, que como una provincia de Serbia, oprimida y alejada de las preocupaciones de Belgrado.

El gobierno español del PSOE de Zapatero debe reconocer al nuevo Estado de Kosova. Zapatero señaló hace un tiempo en el Parlamento que no había ni habría casos de países o pueblos con circunstancias de derecho a la autodeterminación, pues las fronteras y los Estados en Europa no se modificarían. La Unión Europea no reconoce este derecho democrático de los pueblos a preguntarse y decidir sobre su soberanía e instituciones estatales. Cuando hubo la separación de Montenegro de Serbia, desde el PSOE a toda la izquierda española difundieron que no era equiparable a los pueblos en el Estado español, puesto que Montenegro ya era un Estado. Ahora, ante la independencia de Kosova, Zapatero plantea que “es un caso especial”, y pretende negarle el reconocimiento diplomático como nuevo Estado soberano. Por supuesto la cuestión no está en si es o no equiparable, ni si es o no especial, sino que hay que reconocer la decisión soberana y democrática de la población kosovar.

Desde ahora en adelante los trabajadores y pueblos de los Balcanes, empezando por los sindicatos, establecerán unas relaciones realistas, de lucha común por sus intereses como clase obrera y por la defensa de sus países y región frente al poder de sus burgueses, muchos de ellos mafiosos, de la rapacidad de las multinacionales, y por establecer unos estándares comunes en la región.

¡Por la solidaridad y cooperación entre las y los trabajadores!

¡Pleno respeto a la decisión del pueblo kosovar!

¡Reconocimiento del nuevo Estado de Kosova!

Comité Ejecutivo del Partido Obrero Revolucionario

19 de febrero de 2008