martes 8 de abril de 2008

8 de abril: 5º aniversario del asesinato de José Couso


viernes 4 de abril de 2008

Ciclo de movilizaciones en la Comunidad de Madrid

Las trabajadoras y los trabajadores de la Comunidad de Madrid, a través de sus organizaciones sindicales y asociaciones sectoriales, preparan un ciclo de luchas de resistencia al Gobierno de Esperanza Aguirre y su política de privatización de los servicios públicos. En menos de dos meses, el calendario de movilizaciones propuesto por los sindicatos es muy apretado, con el objetivo de no dejar respirar al PP.
El momento es de grandes contradicciones y dificultades. Una parte de los trabajadores, la menos organizada, está desorientada; otra parte quiere guerra, acción, movilización, y ambas partes necesitan lo mismo: que los sindicatos y sus direcciones estén lo más unidas posible y preparen bien cada movilización para que ninguna fracase. Fricciones entre federaciones de CCOO, y la crisis actual de IU (que provoca que no esté acompañando a los trabajadores en su movilización) son los principales obstáculos a superar, y nuestra corriente Redes debe ayudar a articular las movilizaciones, a unirlas, a empujar para que IU sea la expresión política de este conjunto de luchas.
Como mejor podemos ayudar desde Redes es con una política de frente único. Estas luchas de los empleados públicos se enfrentan directamente contra el PP de la Comunidad de Madrid, en la que sigue reuniendo más votos que la suma de las izquierdas. Es un hecho que IU, vapuleada por los resultados del 9M y anquilosada por sus ataduras al aparato institucional, se mueve con mucha torpeza y lentitud. Pero el PSOE tampoco va mejor. El reflejo de esto está en la concentración de ayer por la tarde frente a la Consejería de Educación, que cortó bajo un calor justiciero, durante más de dos horas, los dos carriles de la calle de Alcalá; fue un éxito de movilización de los trabajadores en el primer asalto del nuevo ciclo de luchas. Entre los propios sindicalistas, en el Sector de la Administración Autonómica de la FSAP de CCOO, supuso una subida de moral necesaria ante las perspectivas creadas, que eran menos halagüeñas. Sin embargo, se echó en falta la presencia de las organizaciones de la izquierda, IU y PSOE, que están perdiendo terreno en la calle y corren el riesgo de dejar de acompañar a los trabajadores y desanimarlos, con el debilitamiento de la organización, que es más necesaria que nunca.
El debate que está habiendo en la lista de Redes sobre el frente único se produce sobre todo ante la perspectiva de la nueva legislatura con gobierno ZP, pero en la Comunidad de Madrid debería haber muchas menos dudas ante el gobierno directo de una derecha con más apoyos que la suma de las izquierdas, y con 3 años más en el poder. Solo con trabajo concreto y práctico, junto a los trabajadores y sus luchas, ayudando a construir más organización y haciendo más fuerte al movimiento, y tratando de unir las luchas sectoriales para transformarlas en una lucha general, se podrá cambiar la correlación de fuerzas.
Calendario de movilizaciones:
- 15 de abril, concentración de docentes, por la tarde (lugar y hora por confirmar).
- 16 de abril, concentración de atención sociosanitaria (lugar y hora por confirmar).
- 17 de abril, HUELGA DE 24h DE EDUCACIÓN INFANTIL, y concentración 18h (lugar por confirmar)
- 23 de abril, HUELGA DE 24h DE ATENCIÓN SOCIOSANITARIA
- 29 de abril, concentración de docentes, por la tarde (lugar y hora por confirmar).
- 7 de mayo, HUELGA DE 24h DE LA ENSEÑANZA PÚBLICA, posiblemente incluida Educación Infantil.
- 21 de mayo, HUELGA DE 24h DE LA ENSEÑANZA PÚBLICA (en principio sin Educación Infantil).

miércoles 12 de marzo de 2008

Declaración del POR tras las elecciones legislativas


Zapatero volvió a ganar

Presión y movilización para políticas de izquierda

La aguda polarización política entre el PSOE y el PP marcó toda la campaña electoral y ha definido los resultados. La movilización electoral (un 75,32% de participación) ha vuelto a dar la victoria a Rodríguez Zapatero. Otra vez se ha evitado que el PP y sus políticas reaccionarias volvieran al gobierno. La satisfacción por esta victoria de la izquierda no nos exime de la decepción por los resultados de Izquierda Unida y de ICV-EUiA.

Un forzado bipartidismo de la vida política estatal ha concentrado la atención de la mayoría de los votantes (el 83,76% votaron por el PSOE o el PP; en el 2004 fue el 80,30%). Esta polarización ha determinado todos los cálculos políticos. Para la gran mayoría de la clase trabajadora lo importante era que no pasara el PP. Y se ha conseguido. La izquierda en su conjunto sigue reuniendo más votos que la derecha. En el 2004, 13,2 millones de votantes dieron sus votos a distintas candidaturas de izquierdas, por 11,2 millones a la derecha. En el 2008, la izquierda sigue aventajando a la derecha (12,5 millones de votos por 11,7) aunque la derecha reduce su desventaja y se queda a solo 880.000 votos.

La presión de la derecha
La victoria electoral socialista no puede ocultar los condicionantes en los que se ha producido. Durante los últimos 4 años ha sido la derecha, sea con la excusa del antiterrorismo, la familia o la Iglesia, quien ha ocupado la calle y movilizado sus fuerzas, mientras que desde el gobierno se paralizó o desconvocó la mayoría de los intentos para responder con la movilización de la gente de izquierdas. La victoria electoral se ha producido bajo la presión política para debilitar o echar atrás las políticas de izquierda. Valga como ejemplo que, aunque el PSOE y el PP suben el mismo número de diputados, el PSOE sólo gana 38.000 votos mientras que el PP gana 406.000.
El “giro al centro”, o lo que es lo mismo, una limitación del alcance de las políticas sociales y democráticas por parte de la derecha, no puede satisfacer a la población trabajadora de izquierdas y menos cuando la crisis económica está presente y puede agravarse. La respuesta está en responder positivamente a lo que dijo Zapatero en la noche electoral, “ocuparse de los que no tienen de todo”.
Será necesaria una firme política de frente único, de unidad de todas las fuerzas sociales, de izquierda y sindicales, para exigir medidas y políticas de izquierda, para combatir la presión de la derecha y para defender el empleo, el salario y las condiciones de trabajo frente a la crisis económica. Pero también para presionar y exigir al gobierno Zapatero medidas mínimas para mejorar la situación de los que nada tienen: un salario mínimo de 1.000 euros; medidas para mejorar el acceso a la vivienda y al alquiler; más impuestos para los más ricos…

La cuestión nacional
No es posible entender la vida política en el Estado español sin tener muy en cuenta el problema nacional vasco y catalán. El bipartidismo extremo en el resto del país se rompe en Catalunya y Euskadi.
El cambio en el mapa político del País Vasco por la prohibición de las candidaturas de la izquierda abertzale y el intento de ETA de estar presente en la campaña a través del inaceptable asesinato de un ex concejal socialista, ha llevado a que el PSE gane en las tres provincias vascas y el PNV pierda 117.000 votos y un diputado. A pesar del debilitamiento de la izquierda abertzale, su llamamiento a la abstención ha tenido un cierto eco, un aumento del 10% en el conjunto del País Vasco y particularmente del 14% en Gipuzkoa.
Si es evidente que el terrorismo individual no puede ser hoy una salida para las exigencias democráticas en el País Vasco, lo es también que sólo encontrando nuevos cauces de diálogo y negociación es como podrá avanzarse en la solución al derecho a decidir que debe tener el pueblo vasco.

En Catalunya, CiU ha logrado mantener sus resultados (pierde 61.000 votos pero gana un diputado) y retrocede enormemente ERC, perdiendo 356.000 votos y tres diputados. De los partidos que apoyan el Govern de la Generalitat, sale especialmente reforzado el Partido Socialista, mientras que ERC e ICV-EUiA sufren un importante retroceso.
La contradicción de la campaña bipartidista y centralista entre el PSOE y PP es que, a pesar de ganar votos, ambos han agravado y postergado una solución y acuerdo político en Catalunya y País Vasco. Pero mientras los problemas no se resuelvan acabarán reapareciendo.

Fracaso de Izquierda Unida
El balance de Izquierda Unida ha sido decepcionante. Luchó, luchamos, con todas las fuerzas contra el bipartidismo. Lo hizo con propuestas de izquierdas, con exigencia de políticas de izquierda, como garantía frente al giro al centro del PSOE… con propuestas sociales (1.000 euros de salario mínimo, más impuestos para los más ricos, medidas para el acceso a la vivienda, reducción de la jornada laboral y de la precariedad, medidas contra la siniestralidad laboral, defensa de lo público…) y democráticas (diálogo para el País Vasco, laicismo, derecho al aborto, ampliación de derechos, etc.). Sin embargo, una buena campaña y una buena movilización de la militancia no ha podido evitar la pérdida de más de 300.000 votos y de tres diputados.
Es un duro golpe que obliga a replantearse el balance y el futuro de Izquierda Unida. Porque, más allá de la presión bipartidista, es evidente que las sucesivas crisis y enfrentamientos internos han debilitado que IU aparezca como una posibilidad de presión y alternativa a las políticas del PSOE. La ruptura en Valencia se ha saldado con la pérdida del diputado. Los choques en Andalucía o Asturias alejaron la posibilidad de lograr representación. Y si además añadimos la injusticia de una Ley Electoral basada en el sistema d’Hont que perjudica especialmente a IU… el resultado es el duro golpe recibido.
Pero eso no es más que una parte de la explicación. Otra, quizás la más importante, es que IU –paralizada por el conflicto interno- no ha sido vista como un instrumento útil para la acción y para resolver los problemas, a través de los movimientos sociales, de las asociaciones de vecinos, del entramado social de izquierdas, no ha sido capaz de tejer un proyecto propio con una base social capaz de resistir la presión del voto útil.

La reorganización de la izquierda alternativa
La crisis abierta por estos malos resultados y la dimisión de Gaspar Llamazares ante la próxima Asamblea de IU obliga a debatir y reorientar su futuro. Un agrupamiento político y social a la izquierda de los socialistas, como es Izquierda Unida, es completamente necesario para las luchas de la clase trabajadora y la juventud. Sea cual sea la forma concreta que adopte, se necesita en este país una representación política de propuestas de izquierda que no asume el PSOE. Numerosas luchas, numerosas exigencias sociales y democráticas están representadas en las propuestas y el programa de IU, pero falta concretarlas a través de una profundización del trabajo social de IU. Esta es la tarea necesaria para definir la reorganización de la izquierda alternativa en nuestro país.
En un panorama de fuerte bipartidismo como el que queda tras estas elecciones la reorganización de la izquierda exige sumar más fuerzas y no dividir, reforzar el trabajo de base y no huidas hacia delante. Exige poner en primer plano el apoyo y fortalecimiento de las luchas, huelgas, movimientos sociales, antes incluso que el trabajo parlamentario. Exige buscar alianzas con fuerzas de izquierda y no ir cada una por su lado. Por ejemplo, un acuerdo electoral entre Ezker Batua y Aralar probablemente hubiera dado algún acta de diputado/a. El acuerdo en el País Valencià entre Esquerra Unida y el Bloc hubiera permitido, como mínimo, mantener el diputado por Valencia…
Si la reorganización política a la izquierda de los socialistas necesita sumar y no restar, la supuesta radicalización de las propuestas no resolverá el verdadero problema: el de estrechar lazos con la gente trabajadora que se moviliza; el de organizar y promover movilizaciones, desde las más pequeñas hasta las más amplias, buscando siempre la unidad para sumar a todas las gentes dispuestas a luchar. Unir en la lucha, unir en la acción, presionar hacia la izquierda al gobierno junto el máximo de fuerzas políticas, sindicales, sociales: ese es el lugar que puede y debe ocupar IU.
Desde las limitadas fuerzas militantes que representamos seguimos apostando para que Izquierda Unida, EUiA, Ezker Batua, sean las herramientas para la reorganización de una izquierda que defienda y represente políticas de izquierda.

10 de marzo 2008
Comité Ejecutivo
del
Partido Obrero Revolucionario - Cuarta Internacional

viernes 7 de marzo de 2008

VOTA IU, ICV-EUiA, EB-B. VOTA + IZQUIERDA






Nos dirigimos a la gente joven y trabajadora; a las mujeres que pelean por la igualdad, por el derecho al aborto, y contra la violencia de género machista; a la gente inmigrada con derecho de voto; a las personas movilizadas, con la conciencia de que la transformación social de este mundo es el reto revolucionario y socialista de una izquierda unitaria y combativa.
El Partido Obrero Revolucionario (POR) os pedimos el voto para IU, ICV-EUiA, EB-B, en las elecciones generales del próximo domingo 9 de marzo.
Los 8 años de gobierno PP de Aznar (con el sostén de CiU, y pactos con el PNV) y los últimos 4 años de gobierno estatal del PSOE de ZP, han sido unas experiencias políticas con notables diferencias, de las que deducimos:
- Que no queremos que vuelvan al gobierno ni el PP con Rajoy, ni CiU con Mas.
- Tampoco queremos que los votos de la población trabajadora, de izquierdas, sirvan para mantener políticas económicas de derechas, ni para beneficiar la fiscalidad a las grandes fortunas y multinacionales. Por supuesto no queremos que estos votos de izquierdas se usen para pactar con las derechas nacionalistas neoliberales. O para ceder ante los obispos (los que condenan a las mujeres a no poder decidir como ciudadanas libres y soberanas sobre su propio cuerpo) al negar el derecho al aborto.
- Es inaceptable que el PSOE de ZP no disponga de una política democrática y de diálogo para resolver la violencia terrorista en Euskadi, el encaje y relaciones del Pueblo Vasco con el Estado español; en cambio ilegalizan las opciones políticas, e impiden la libertad de expresión. Queremos libertad para los encausados en el Proceso 18/98 y de Egunkaria .
La abstención crece y se agrava la separación de la ciudadanía, sus representantes y las instituciones; la responsabilidad recae en la política del gobierno español, y la de los autonómicos.
La izquierda ha de librar la pelea por cambiar las políticas continuistas de derechas. La izquierda ha de legislar y aplicar políticas de izquierdas: medidas sociales favorables a la gente trabajadora; medidas democráticas por el derecho a decidir de los Pueblos.
Estas políticas tan necesarias, de izquierdas, no las va a hacer el PSOE de ZP con alianzas con las derechas nacionalistas; un PSOE temeroso de la movilización de la derecha del PP y del Episcopado en la calle.


Para conseguir políticas de izquierdas necesitamos:
- Una movilización social, sindical, cívica y democrática, que cierre el paso en la calle al PP, a los obispos, a la xenofobia y racismo.
- Una izquierda combativa reforzada por la movilización unitaria masiva, por sus diputados y diputadas y concejales.
Y esta izquierda hoy en día en el conjunto del Estado, está y es la que de forma mayoritaria representa IU, ICV-EUiA, EBB.
Activistas otromundo (antiglobalización) y tendencias revolucionarias, marxistas, combativas, anti-sistema, anticapitalistas, socialistas revolucionarias; estas elecciones son un instrumento dentro del Estado burgués, parlamentario democrático. En el Estado español las elecciones son muy asimétricas; los escaños se polarizan entre el PSOE y el PP, y en cambio resultan completamente desproporcionales en detrimento de IU, ICV-EUiA, EB-B, pero también al excluir en torno a un 20 % de la ciudadanía en Euskadi.
Con todos estos condicionantes excluyentes y negativos, la abstención refuerza al bipartidismo, al repercutir en escaños adicionales para el PP –y CiU en Cataluña- y para el PSOE. Y esta abstención no contribuye a forjar una alternativa parlamentaria plural y más genuina de izquierdas. Este análisis no se puede aplicar igual en Euskadi, por la situación de excepción antidemocrática que las ilegalizaciones impiden participar a una gran parte de la izquierda abertzale.
Cada día nos toca construir, pelear y movilizar. Como el 6 por el transporte en Madrid y Barcelona, y por los estudiantes. El 7 y 8 de marzo por el derecho al aborto libre y gratuito en el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.
Y el próximo domingo 9 M corresponde votar entre los partidos y las diferentes opciones políticas de las izquierdas.
El POR os llama a votar por una mayoría parlamentaria de izquierdas que aplique políticas de izquierdas.
VOTA IU, ICV-EUiA, EB-B

Comité Ejecutivo del
Partido Obrero Revolucionario (POR) - Cuarta Internacional.
5 de marzo de 2008

domingo 2 de marzo de 2008

¡Fuera fascistas de nuestros barrios!

El PP señala y los grupos fascistas, actúan. En esta campaña electoral, Rajoy y los suyos se han lanzado por la pendiente de los ataques verbales contra los inmigrantes. Amparados en ese discurso, los fascistas convocan supuestos actos políticos que son en realidad auténticas provocaciones racistas y xenófobas en los barrios obreros de Madrid; es decir, en aquellos lugares que reúnen una mayor concentración de nuevos madrileños, de inmigrantes. El viernes fue Lavapiés, pero en noviembre fueron Legazpi, Cuatro Caminos y Usera. El viernes “slo” hubo heridos y 7 detenidos por intervención de la policía contra aquellos jóvenes demócratas y antirracistas que respondían legítimamente con su presencia y sus consignas a la provocación utraderechista. El pasado noviembre, un fascista, miembro del ejército español, armado de un cuchillo asesinó a Carlos Javier Palomino. Son inadmisibles los discursos de Rajoy y las manifestaciones de los fascistas al cobijo de las palabras del PP y la actitud de los jueces y la Delegación del Gobierno de Madrid que legalizan tales acciones racistas en aquellos lugares en los que la convivencia siempre se encuentra más a prueba.

La defensa de los más elementales valores democráticos y de la igualdad entre las personas no puede recaer únicamente en aquellos jóvenes más dispuestos a hacer frente a las provocaciones racistas. Sólo respondiendo todos juntos se podrá ahogar socialmente el discurso xenófobo y anti-emigrante del PP y a quienes actúan como si fueran sus matones de camisa parda y pelo rapado, sembrando el miedo y la división en nuestros barrios, entre nuestra gente. Las grandes organizaciones de los trabajadores, empezando por los sindicatos y los partidos, deben dar respuesta contundente a tanta provocación antidemocrática, organizando actos, estableciendo tomas de posición y convocando grandes manifestaciones y acciones de calle que muestren la unidad de los trabajadores, el compromiso con los derechos democráticos y el rechazo a las provocaciones que quieren destruir la convivencia en nuestros barrios.

La delegada del Gobierno debe ser cesada y la actitud de la judicatura y la Junta Electoral Provincial, denunciada. Nada avala que se defienda la desigualdad entre las personas, el racismo y la provocación contra el de fuera.

La energía y sana rabia de los jóvenes contra los cachorros fascistas en la calle tiene el día 9 de marzo un nuevo campo de batalla, el de la papeleta. Allí, en las urnas, debemos responder también. No será ese voto una acción directa contra los fachas, pero sí irá directamente contra el corazón de quienes les amparan, alimentan y cobijan. Votar el día 9 y votar a IU representa el mejor medio para, en ese plano, cerrarles la puerta. Echarles de nuestras vidas exige una gran movilización de la izquierda en todos y cada uno de los campos de nuestra sociedad.

2 de marzo de 2008

Comité de Madrid del POR

martes 26 de febrero de 2008

Tras el folklórico debatazo


Por G. Búster

Es evidente que solo hay un tema: el debate de ayer.
Las encuestas dan vencedor a Zapatero con un porcentaje entre 4 y 7 puntos de ventaja. Ambos candidatos convencieron a sus votantes, pero Zapatero también a la mayoría de los votantes del resto de los partidos, mientras que Rajoy reproduce el aislamiento del PP. En este sentido, el debate solo confirma las tendencias existentes, de una ligera ampliación de la ventaja del PSOE a medida que se desarrolla la campaña y hay movilización del voto socialista.
Sin embargo fue un debate sin propuestas ni alternativas. Muy volcado en la credibilidad del balance de la gestión de ambos. Es como si las elecciones fueran para confirmar o rechazar esa credibilidad, no para que la ciudadanía se defina sobre las soluciones ante los retos de los próximos cuatro años. En ese sentido, es una campaña sobre la continuidad del talante en la gestión frente al revanchismo de la derecha. Prima el miedo al PP en el electorado frente a un programa de cambio.
En este debate entre continuidad o retroceso, IU debe aparecer como la alternativa del cambio de izquierdas, del giro a la izquierda. De la credibilidad que surge no del talante de un líder, sino del esfuerzo colectivo de la ciudadanía.
Debemos seguir machacando con el tema de la tercera fuerza, que será la determinante frente a la derecha, porque es la única que garantiza que el talante se convierte en decisión y voluntad de cambio.
Y hacer nuestro propio balance:
-En políticas sociales, han sido decisivos los votos y las enmiendas de IU para la Ley de Igualdad, la Ley de dependencia, los matrimonios homosexuales. Pero hay que ir más lejos y que haya "+ izquierda" para una nueva Ley de interrupción del embarazo como exige la sociedad. Falta financiar esas políticas sociales para superar el déficit de 7 puntos del PIB con la media de gasto social en la UE.
-En políticas económicas, porque IU es la única fuerza que ha denunciado el modelo de ladrillo y deuda, proponiendo un salario mínimo de 1.000 euros, infraestructuras y desarrollo sostenible. Porque es la única fuerza que no considera el presupuesto su patrimonio, sino el de todos los españoles, proponiendo más derechos sociales para todos y no cheques-regalo o rebajar la fiscalidad, que ya es una de las más bajas de la UE.
-En política exterior, porque el problema no es si los amigos de Rajoy son Merkel o Sarkozy y los de Zapatero, Chaves o Morales, convirtiendo la política exterior en una cuestión de amiguismo, sino porque se plantea seriamente la autonomía y la defensa de los intereses exteriores de España y la defensa del derecho internacional con la retirada de Afganistán, la investigación de los vuelos de la CIA o la denuncia de los Acuerdos de defensa con EE UU o el Concordato con el Vaticano. ¿Alguien se imagina a gobernantes de IU ordenando misiones a Guantánamo a interrogar prisioneros?
-En políticas territoriales, IU es la única fuerza estatal republicana, defensora del más amplio autogobierno, incluido el derecho a decidir, y al mismo tiempo con una visión federal, de cooperación del conjunto de los ciudadanos y sus instituciones. IU, ICV-EUiA y EBB han votado con las mayorías de los parlamentos catalán, vasco y andaluz sus estatutos, sin recortarlos después como el PSOE o sin denunciarlos al Tribunal Constitucional como el PP.
-IU tiene un proyecto claro para los próximos cuatro años: girar a la izquierda las políticas del gobierno para enfrentar la recesión económica desde el punto de vista de las necesidades de los ciudadanos, no de los intereses de las grandes empresas, avanzar hacia un modelo de bienestar social plenamente desarrollado de nivel europeo aumentando el gasto social hasta esos 7 puntos del PIB que nos faltan, dar un giro federal a las reformas estatutarias y superar los obstáculos que han bloqueado una política exterior de paz y de progreso.
-IU es la única garantía no solo de que el PP pierda, sino de que la victoria del PSOE no acabe siendo gestionada por Duran i Lleida. Llamazares, no Zapatero, es la garantía del cambio de izquierdas.

martes 19 de febrero de 2008

Declaración del POR ante la independencia de Kosova



¡Salud a la libertad de Kosova independiente!

La independencia de Kosova era necesaria. Se ha consumado varios años después de 1989, cuando fue suprimida la autonomía de la región por Milosevic. Y después de 1999 cuando abrió una guerra de limpieza étnica. Desde que Serbia perdió la última guerra de los Balcanes que emprendió estaba ya cantado que los albano kosovares no querrían estar ya nunca más bajo la bota serbia.

Antes quizás había otra perspectiva del tipo República democrática de los Balcanes. Pero fue reventada por el pan nacionalismo reaccionario, militarista y de guerra étnica, de la Gran Serbia de Milosevic, sostenida por Rusia. O de quienes como Alemania y la OTAN, favorecieron la desmembración de la República Yugoslava, en Eslovenia y Croacia. La balcanización es obra de las potencias europeas para enfrentar a los pueblos balcánicos.

Ahora se consuma pues la parte legal y oficial de esa independencia: Pero el POR ya saludó la independencia de hecho del 99 y lo volvemos a hacer ahora.

¡Larga vida a Kosova libre e independiente!

La gente del POR, junto con otra gente solidaria, pusimos nuestro granito de arena para ayudar a la población kosovar en la lucha por su independencia. Lo hicimos organizando la solidaridad con la gente de los Balcanes que se oponían a las guerras genocidas de Milosevic y lo hicimos políticamente cuando nos movilizamos exigiendo “Ni OTAN. Ni Milosevic. Libertad para Kosova”. Y también participando en la organización de la colaboración entre los sindicatos de la región, serbios, bosnios, kosovares, croatas, etc.

La independencia de este pequeño estado es un paso más en la larga lucha de los pequeños pueblos por su derecho a existir. La libertad de Kosova es un factor de progreso democrático en los Balcanes, y en la Europa burguesa de las grandes multinacionales. Como antes lo fue Montenegro. Y como serán los nacimientos de otros nuevos estados en Europa, como expresión democrática del deseo de sus pueblos.

España, como Rusia, ha reaccionado a la defensiva. Tienen miedo a la libertad de los pueblos. Temen que esos precedentes influencien la libertad de otros pueblos de sus actuales estados. En el Estado español posiblemente la independencia del País Vasco o Catalunya trastocaría todo el actual orden y debilitaría a todas las burguesías. Empezando, claro está, por el poder dominante de la burguesía española. Por ello, lejos de adoptar la posición “pragmática” del resto de estados poderosos, han adoptado una inútil y obcecada posición retrógrada de negar la evidencia. Y la evidencia es que el 90% de la población de Kosova ha querido la independencia. Y es una opción política para organizar un estado, a no ser que se practique hasta el final lo que quería hacer Milosevic: una limpieza étnica total y definitiva. Pero, como ello no es posible, y no lo será, la única posibilidad es un Kosova independiente y sin cuartearla.

A partir de ahí es posible organizar ese estado lo más democrático posible. Empezando por el reconocimiento de todas las minorías: serbia, goraní, romaní. O lazos más estrechos con Albania. La libertad de un pueblo no es contra otro. No es contra Serbia ni contra los serbios. Se trata de organizar la economía en función de las necesidades de los trabajadores y del pueblo. Hoy en día no es un problema los pequeños estados, cuando hay grandes marcos de cooperación económica y cuando las mismas multinacionales organizan el mercado mundial. Al revés, se trata de tener un instrumento con el que defender mejor los derechos de los ciudadanos. Por todo ello un Kosova independiente está en muchas mejores condiciones para el progreso de sus ciudadanos, incluidos los serbios, que como una provincia de Serbia, oprimida y alejada de las preocupaciones de Belgrado.

El gobierno español del PSOE de Zapatero debe reconocer al nuevo Estado de Kosova. Zapatero señaló hace un tiempo en el Parlamento que no había ni habría casos de países o pueblos con circunstancias de derecho a la autodeterminación, pues las fronteras y los Estados en Europa no se modificarían. La Unión Europea no reconoce este derecho democrático de los pueblos a preguntarse y decidir sobre su soberanía e instituciones estatales. Cuando hubo la separación de Montenegro de Serbia, desde el PSOE a toda la izquierda española difundieron que no era equiparable a los pueblos en el Estado español, puesto que Montenegro ya era un Estado. Ahora, ante la independencia de Kosova, Zapatero plantea que “es un caso especial”, y pretende negarle el reconocimiento diplomático como nuevo Estado soberano. Por supuesto la cuestión no está en si es o no equiparable, ni si es o no especial, sino que hay que reconocer la decisión soberana y democrática de la población kosovar.

Desde ahora en adelante los trabajadores y pueblos de los Balcanes, empezando por los sindicatos, establecerán unas relaciones realistas, de lucha común por sus intereses como clase obrera y por la defensa de sus países y región frente al poder de sus burgueses, muchos de ellos mafiosos, de la rapacidad de las multinacionales, y por establecer unos estándares comunes en la región.

¡Por la solidaridad y cooperación entre las y los trabajadores!

¡Pleno respeto a la decisión del pueblo kosovar!

¡Reconocimiento del nuevo Estado de Kosova!

Comité Ejecutivo del Partido Obrero Revolucionario

19 de febrero de 2008